
Todo más que bien con que todos estemos más abiertos, que todos seamos re freakys, posmos y la mar en coche, pero como dice la canción “asumirse los fueros es no dictaminarse” y hay cosas que para poder hacerlas hemos puesto cuerpo y alma. Hay momentos en que esta cultura light tiende a ocultar, a no hacerse cargo de las cosas valiéndose de un discurso por demás disperso.
Resulta que ahora podés vestirte de mujer, encamarte con otros tipos, participar de fiestas homoeróticas y todo simplemente llamándote “hétero flexible”. Eso es simplemente adornar con palabras para revista de tendencias lo que antes también se hacía y también es una forma de disolver las posibles consecuencias reales de hacer todo eso.
Yo sostengo que ser gay es algo que va mucho más lejos de acostarse con alguien. Es una construcción, algo que se forja desde la experiencia. Es una actitud de vida y todo lo demás. Pero digamos también que hay cuestiones que son específicas y que siempre tendieron a ser borradas, que se las ha silenciado obstinadamente. Callarse estas cosas o hacer un juego de palabras para no decirlas del todo no es una forma de complicidad?.
¿Qué pasa cuando un hombre hétero se acuesta con otro hombre y se autodenomina heteroflexible por no llamarse puto? Es comodidad?? Es miedo?? O es un simple tipo al que hoy le pintó el homoerotismo pero eso no determina una crisis de identidad?? Difícil de dilucidar el asunto. Yo por mi parte creo que los grises en estos terrenos es como dar rienda suelta a seguir creando zonas pantanosas en las que nadie es nadie. Es como una solución acomodaticia para tener los beneficios de pertenecer sin cargar con los problemas y responsabilidades de ser. Pareciera que da un poquito de miedo correrse el american dream que te asegura la casita y el auto a cambio de la papá y la mamá con los dos hijitos (preferentemente rubios). Papá y mamá siguen pesando tanto en nuestra cultura de hoy!
Yo no hablo de encasillarse, pero ¡ojo! porque una palabra bien dicha, a veces, es una única posibilidad de ser y de existir como tal. “Es una virtud, es dignidad y es la actitud de identidad más definida”.
Sería necio yo si no considerara también que las tan mentadas identidades GLTB ya necesitan revisión, que también están ya en peligro de ser estancas y, lo que es peor, funcionales al sistema. De todos modos creo que hay cuestiones específicas que necesitan ser aclaradas porque aportan un sentido constructivo y van despejando la complicidad al silenciamiento. Además, cómo cambiar algo si no se empieza asumiéndolo? Sólo siendo puto podré cambiar la putez.
Muchas veces me argumentaron que no es necesario ponerse un cartel que diga “Soy PUTO/ TORTA/ ETC.” No, claro que no pero sin embargo que eso no sea una buena excusa para no estar, para no comprometerse, para borrarse y para finalmente no existir.
Yo me pregunto, estos hétero flexibles comentan mientras juegan al fútbol que se chuparon una pija? O se lo guardan para sostener el status quo? Cómo construyen la flexibilidad? Con la tan mentada “discreción”? La valentía es mirar a la luz, salir a sol con la entereza de un semblante libre.
Como si todo esto fuera poco, horas y horas de reflexión, numerosas situaciones incómodas y más de un quilombo nos hemos ganado los putos para luego tener el privilegio de ser nosotros los que, cuando nos agarraba la loca, teníamos el privilegio (conseguido en buena ley) de ponernos una mini de brillos con tacos aguja. Pero ahora parece que es tan sencillo como andar en calzoncillos y cualquier hijo de vecino pulula con una estola de visón y después se va a jugar al fútbol como si nada, sin cuestionarse ni medio. Es tan sencillo? Andan cambiando boxers por tangas como si nada pasara?
Resulta que ahora podés vestirte de mujer, encamarte con otros tipos, participar de fiestas homoeróticas y todo simplemente llamándote “hétero flexible”. Eso es simplemente adornar con palabras para revista de tendencias lo que antes también se hacía y también es una forma de disolver las posibles consecuencias reales de hacer todo eso.
Yo sostengo que ser gay es algo que va mucho más lejos de acostarse con alguien. Es una construcción, algo que se forja desde la experiencia. Es una actitud de vida y todo lo demás. Pero digamos también que hay cuestiones que son específicas y que siempre tendieron a ser borradas, que se las ha silenciado obstinadamente. Callarse estas cosas o hacer un juego de palabras para no decirlas del todo no es una forma de complicidad?.
¿Qué pasa cuando un hombre hétero se acuesta con otro hombre y se autodenomina heteroflexible por no llamarse puto? Es comodidad?? Es miedo?? O es un simple tipo al que hoy le pintó el homoerotismo pero eso no determina una crisis de identidad?? Difícil de dilucidar el asunto. Yo por mi parte creo que los grises en estos terrenos es como dar rienda suelta a seguir creando zonas pantanosas en las que nadie es nadie. Es como una solución acomodaticia para tener los beneficios de pertenecer sin cargar con los problemas y responsabilidades de ser. Pareciera que da un poquito de miedo correrse el american dream que te asegura la casita y el auto a cambio de la papá y la mamá con los dos hijitos (preferentemente rubios). Papá y mamá siguen pesando tanto en nuestra cultura de hoy!
Yo no hablo de encasillarse, pero ¡ojo! porque una palabra bien dicha, a veces, es una única posibilidad de ser y de existir como tal. “Es una virtud, es dignidad y es la actitud de identidad más definida”.
Sería necio yo si no considerara también que las tan mentadas identidades GLTB ya necesitan revisión, que también están ya en peligro de ser estancas y, lo que es peor, funcionales al sistema. De todos modos creo que hay cuestiones específicas que necesitan ser aclaradas porque aportan un sentido constructivo y van despejando la complicidad al silenciamiento. Además, cómo cambiar algo si no se empieza asumiéndolo? Sólo siendo puto podré cambiar la putez.
Muchas veces me argumentaron que no es necesario ponerse un cartel que diga “Soy PUTO/ TORTA/ ETC.” No, claro que no pero sin embargo que eso no sea una buena excusa para no estar, para no comprometerse, para borrarse y para finalmente no existir.
Yo me pregunto, estos hétero flexibles comentan mientras juegan al fútbol que se chuparon una pija? O se lo guardan para sostener el status quo? Cómo construyen la flexibilidad? Con la tan mentada “discreción”? La valentía es mirar a la luz, salir a sol con la entereza de un semblante libre.
Como si todo esto fuera poco, horas y horas de reflexión, numerosas situaciones incómodas y más de un quilombo nos hemos ganado los putos para luego tener el privilegio de ser nosotros los que, cuando nos agarraba la loca, teníamos el privilegio (conseguido en buena ley) de ponernos una mini de brillos con tacos aguja. Pero ahora parece que es tan sencillo como andar en calzoncillos y cualquier hijo de vecino pulula con una estola de visón y después se va a jugar al fútbol como si nada, sin cuestionarse ni medio. Es tan sencillo? Andan cambiando boxers por tangas como si nada pasara?
Ojo con alivianar las cosas, que bastante peso específico tienen y sólo desde ese peso ESPECÍFICO se las puede considerar, pensar y manejar, es decir modificar para ser un poco más libres.
"En tiempos de crisis, tiempos de definición, la ambigüedad puede parecerse demasiado a la mentira"
(Eduardo Galeano)